A la espera de un abrazo
Hoy no estoy enojada,
no siento rabia, ni furia.
Es tan profundo este dolor,
que desgarra sin vergüenza
cada parte de mi.
Estoy sola y vulnerable,
soy impotente,
como nunca antes lo he sido.
No encuentro rastro alguno
de esa mujer valiente, que
constantemente presumo ser... hoy no....
Hoy cargada de humillación,
admito haber caído rendida ante el sufrimiento.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home